MIAMI Y NUEVA ORLEANS:
Destaco el amarillo que brillaba en todas partes, plantaciones, amanecer, edificios, murales…y en los destellos de la noche.
Agradezco de lo vivido, la fiesta a otra escala y la atracción del lujo de los que más tienen, un viaje en el que hemos sido ricos sin serlo, y eso he querido plasmar en este cuadro, la máscara que posee el dorado que para mí, es solo fachada, pues la verdadera riqueza es la que todos llevamos dentro.